Una instancia como la del congreso del pueblo no debió perdersela nadie, fue una instancia saboteada por la izquierda moderada, por la llamada izquierda revolucionaria, y lo que es peor, fue saboteada por sus propios organizadores que no supieron, ni quisieron conquistar voluntades (por miedo a enojar a sus amigos del Gobierno y por miedo al debate). Cabría preguntarse si de hecho el congreso del pueblo fue verdaderamente del pueblo. La lastima es la gran oportunidad perdida de juntarnos; En verdad precisamos un programa del pueblo, un programa en estos momentos más social que partidista o de opción electoral. Los partidos y las organizaciones sociales y sindicales de los trabajadores deben remar hacia un futuro socialista. ¿Hay elementos para rescatar de sus resoluciones? Se podría decir que si, pero dejó bastante que desear en este sentido también. ¿Quedó algo armado, organizado y operando que que de continuidad a su lucha o solo es un sello? Todo indica que tan solo es un sello; -aunque solo la historia dirimirá una interrogante de este tipo- Lo evidente indica que lo electoralmente elegido para gobernar el país marcha separadamente del pueblo y de la clase obrera y es quien manda, marca la agenda, dirige, orienta. Nada indica que esta orientación tenga un palmo de rumbo socialista. mejoras administrativas si ha habido, alguna mejora en la redistribución de la riqueza también, cambios estructurales, ninguno. quizás en esto estribe el temor a convocar al "pueblo" a debatir rumbos, programas, futuro.
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