Colectivo de Intervención Fotográfica

RSS Página Facebook Twitter

UTAA en huelga de hambre
De lo que no se habla

Un grupo de trabajadores del sindicato UTAA, integrantes de la agrupación Seu Pedro, se encuentra en huelga de hambre por la falta de respuestas del Instituto Nacional de Colonización (INC) ante su reivindicación de asignación de tierras para trabajar. Un equipo de Zur y Rebelarte visitó la acampada frente al Palacio Legislativo y conversó con Raúl Cardozo y Jesús Gérez, dos de los seis trabajadores que viajaron desde Bella Unión para hacer oír sus reclamos.

Fotografías por Chinita, Jimmy Jazz, Luciérnaga
Licencia: Creative Commons

El grupo Seu Pedro, que toma su nombre en homenaje a Pedro Bandera Lima, guerrillero y trabajador histórico de la caña de azúcar, compañero respetado de la zona de Bella Unión, está integrado por siete familias que ocuparon, el pasado 6 de febrero, la fracción 49B de la Colonia Eduardo Acevedo, un predio de 248 hectáreas ubicado a 30 km de Bella Unión. Al momento de la ocupación en las hectáreas adjudicadas por el Instituto Nacional de Colonización no había residentes, ni se realizaban actividades de explotación productiva alguna, como lo requiere la designación del Instituto. Como antecedente en el área solo hubo ganado del que no se hizo cargo el primer adjudicatario (que ni siquiera se presentó en el predio), ni un segundo al que el INC le solicitó también el retiro del mismo. Es en este contexto que los trabajadores elaboraron un plan de aprovechamiento de la tierra para autoabastecimiento, plantación de árboles frutales, vides, quintas y cría de animales, comercialización de sus recursos, vivienda y cursos de formación para la elaboración de productos lácteos y chacinados, entre otras acciones, retomando la histórica consigna de la UTAA: tierra para el que la trabaja.

Mientras en el predio un grupo continúa resistiendo la ocupación, otros integrantes viajaron hasta Montevideo, luego de considerar agotados los canales de diálogo con el INC, para iniciar la huelga de hambre el 20 de marzo. Consultados los trabajadores comentaron que desde el instituto creían que “el proyecto está genial”, pero que debían seguir los pasos formales de asignación y de requisitos; “nosotros lo único que tenemos son los brazos para trabajar” y los procedimientos de asignación de tierras como están dados no resultan accesibles para los cañeros, “cuanto tenés es cuanto valés, por lo tanto si son amigos políticamente le dan la tierra”.

“Por falta de trabajo, algunos con seguro de paro miserable, otros jubilados con mínimos ingresos, desocupados y sin perspectivas de mejorar las condiciones de vida de nuestras familias, y como no deseamos emigrar de la zona, tomamos esta decisión. Dicha fracción se encuentra sin ser adjudicada y en ella pretendemos llevar adelante un proyecto productivo”. Así se describe la realidad actual y bajo estos argumentos, expuestos en el comunicado redactado por el grupo, se sostiene la medida de lucha.

La situación en Bella Unión “está crítica. La caña de azúcar son cuatro meses, cuatro meses y medio como fue el año pasado. Después de ahí, muere todo. El que hace un seguro, es un seguro mínimo, de ocho mil pesos, que no comés todo el mes y más cuando tenés criaturas. En total los compañeros del grupo tienen 25 hijos. Y el que no hace el seguro, sale a hacer una changuita, va a cortar un pasto, por 300 pesos un terreno, le dan 200 porque el otro te corta por 150. El riego este año fue medio crítico, por el tema de la lluvia; y la plantada de la caña que son 4 o 5 días también fue complicada por el tema del agua, mató todo”, explicó Jesús.

Llevando ocho días de huelga de hambre, se plantean continuarla y sumar más compañeros en tanto no se encuentre una solución para esta situación. Tanto Jesús como Raúl, coinciden que estar acá no es fácil, por momentos pesa la huelga de hambre, estar lejos de la familia y de los compañeros, pero sienten la convicción de que este es el camino.

“Yo ya hice una huelga de hambre en el 2015 en Bella Unión, soy adjudicado de una tierra. La señora Jaqueline Gómez salió en un medio de prensa diciendo que yo era adjudicado y no mentí, lo soy, pero no por eso tengo que abandonar la lucha de mis compañeros. La lucha no termina en uno. Incluso en esa huelga logramos llevarla al campamento, fue cuando nos adjudicaron la tierra”, relata Raúl.

Tanto Jesús como Raúl, así como sus compañeros del campamento que solicitan la tierra son afiliados a UTAA y participan desde hace años en esta lucha, aclaración oportuna y que ellos mismos realizaron en respuesta a los recientes dichos de la Presidenta del Instituto Nacional de Colonización en un programa de televisión, en el que dejó entrever dudas sobre la afiliación de los acampantes y del apoyo del sindicato. Jesús nos cuenta que tuvieron que movilizar gente para que les enviaran el carnet de afiliación al sindicato; “el papá de él (de Raúl) viajó a traer los carnet, porque yo traje el mío”, por su parte otro cañero trajo una carta de UTAA que respaldara a los compañeros en huelga.

Es sabido que la UTAA lleva adelante de manera histórica, desde hace más de 50 años, esta lucha por el acceso a la tierra y por mejores condiciones de trabajo para una vida digna de los asalariados rurales. Esta huelga es un ejemplo de que no han cambiado las condiciones y que una vez más, mujeres y hombres vinculados al corte de caña de azúcar, los peludos del Bebe Sendic llegan a la capital a demostrar que la lucha está más vigente que nunca.

ZUR + RebelArte

Publicado el 28 de marzo de 2017
Etiquetas: , , ,

Hospedado en:

ourproject.org

Bajo licencias:

Creative Commons

Desarrollado con:

SPIP 3.1.4